La operación cesárea, ¿riesgo o seguridad plena?

Parto por cesárea

Fuente: detodounpoco.blogspot.com

“La cesárea y la utilización de los fórceps son un recurso para evitar una situación médica que evita el normal desarrollo del parto. Su objetivo es cuidar al bebé y a la madre”.

La operación cesárea es uno de los recursos más utilizados por los médicos cuando un bebé que está por nacer no puede hacerlo por los medios naturales. Es una intervención quirúrgica en la zona abdominal inferior y en el útero de la madre para extraer uno o más fetos.

A lo largo de la historia esta forma “no natural” de hacer nacer un bebé fue muy cuestionada. Ya en tiempos de Hipócrates se realizaban estas incisiones para salvar al bebé cuando una madre moría en un situación de parto.

Hoy en día con los avances en la técnica y el advenimiento de los antibióticos se volvió una práctica muy segura, rápida y permite que muchos fetos sean salvados. De otra forma no podrían salvarse al no poder tolerar, por distintas razones, un parto vaginal normal.

Las causas por las cuales una madre tiene que ser llevada a una operación cesárea son las siguientes:

  • Falta de progresión (estancamiento) del trabajo de parto
  • Sufrimiento fetal agudo: el bebé no tolera las contracciones y no puede continuar la evolución del parto
  • Problemas con la placenta: la placenta se ubica tapando el cuello uterino, esto imposibilita que el bebé sea expulsado correctamente
  • Feto demasiado grande
  • Embarazo múltiple: mellizos, gemelos, etc.
  • Enfermedades crónicas en la embarazada como la diabetes o hipertensión.
  • Por anteriores cesáreas

Hay dos tipos de cesáreas: la cesárea electiva y la cesárea espontánea o de urgencia. La cesárea electiva o programada es aquella que es prevista con antelación por el médico y la madre. Normalmente se realiza entre la semana 38 y 39 de gestación del bebé. La cesárea de urgencia ocurre cuando el feto se encuentra en una situación desfavorable para nacer correctamente. Normalmente ocurre en la semana 40 de gestación o en semanas inferiores al nacimiento normal del bebé (nacimientos prematuros). Este tipo de cesárea es la que puede traer complicaciones futuras tanto a la madre como al recién nacido y es por eso que se le teme.

Aquellos bebés que nacen por cesárea, al no ser expuestos a los movimientos uterinos, están exentos de malformaciones como por ejemplo en la cabeza (Temporal). Estos bebés nacen con un aspecto más suavecito y redondeado. El problema está que al nacer por cesárea, el contacto del bebé con el mundo exterior es de forma repentina y no progresiva. El recién nacido por cesárea necesita más tiempo de adaptación al mundo exterior que el nacido por vía vaginal.

Las complicaciones están en que los bebés nacidos por cesárea son más propensos a problemas respiratorios y cardíacos. Esto se debe a que el pulmón del bebé es uno de los últimos órganos en formarse en la etapa de gestación y una extracción prematura del bebé en el útero materno sería determinante para el sistema respiratorio y cardíaco. Según el libro “Estoy embarazada” del doctor Roberto Yahni “los partos por vía vaginal favorece a que los bebés nazcan sin problemas respiratorios, ya que este tipo de parto hace que el bebé elimine todo tipo de líquido amniótico de los pulmones y estimula la circulación del bebé”.

La cesárea no solo puede traer complicaciones al bebé recién nacido sino también a la madre parturienta. La madre puede sufrir daños en la zona abdominal y órganos urinario. También aumenta el riesgo de hemorragias en aquellas madres que ya han tenido una operación cesárea. La revista Nacer una aventura… indaga en que esto es posible por el “acretismo placentario”. El acretismo es una gravísima complicación por el cual la placenta se pega en la cicatriz anterior. En el momento de extraer la placenta, esta provoca una hemorragia gravísima. Ante estos casos es necesario sacar no solo la placenta sino también el útero dejando a la madre esterilizada.

María Inés Soldano Dehesa, periodista, escritora y jefa de contenidos de MATERNA.COM.AR afirma que “Hoy en día la estadística de operaciones cesárea en la Argentina es del 25% de partos en hospitales públicos y del 50% a 60% en hospitales de ámbito privado”. Esto se debe a que en los hospitales privados las madres tienen un seguimiento más meticuloso por parte de sus médicos y tienen la posibilidad de planear con mayor antelación el nacimiento de su hijo. En cambio en los hospitales públicos los nacimientos son menos organizados y más repentinos y en carácter de urgencia.

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